miércoles, 28 de enero de 2009

DATOS DEL CLIMATERIO EN LA MUJER

  • Alrededor del 3% de las mujeres menores de 40 años edad que viven en México enfrentan alteraciones físicas, hormonales y emocionales propias de la menopausia.
  • Casi la mitad de las mujeres mexicanas, es decir 46 por ciento, se encuentra en esta etapa de la menopausia y, por lo tanto, con riesgo de desarrollar diversas enfermedades por la ausencia de producción hormonal.
  • El climaterio es una etapa de la vida que puede durar alrededor de 25 años (que va de los 40 a los 65 años de edad, aprox.), mientras que la menopausia es una fecha en específico que sucede normalmente y se refiere a la última menstruación.

"La menopausia no es una enfermedad, es una etapa de la vida de la mujer, que merece vivirse". Elena Arrendó.


Durante la menopausia, la producción de estrógenos por los ovarios se reduce, lo cuál estos bajos niveles en la sangre dispara una serie de síntomas.

La menopausia es un periodo natural de la vida de las mujeres, es un cambio lento, para los cuales debemos de estar preparadas. Muchas de las ideas en torno a esta etapa están ligadas a mitos estereotipados. Las redes de apoyo son una buena opción y son una fuente importante de apoyo emocional, pues se recibirá comprensión respecto a la etapa que estamos atravesando y será menor el sentimiento de aislamiento debido al contexto social, cultural y económico.

Enfrentar y vivir la menopausia de manera diferente, implica la adopción de nuevos hábitos, encaminados a un nuevo concepto de vida: la practica en el estilo de vida, la adopción de nuevas medidas como son - la ejercitación, una adecuada exposición solar, evitar el sedentarismo, evitar el tabaco y el alcohol, cambios en la alimentación (aumentar el consumo de frutas y verduras, etc.). Esto sin duda nos permitirá vivir de manera plena esta nueva etapa.

Es importante destacar que son múltiples los factores que influyen en el cómo las mujeres nos construimos en la cotidianidad con todas nuestras vivencias y experiencias.

SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS MUJERES


A más de 60 años de la promulgación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, las mujeres seguimos exigiendo el reconocimiento y respeto de nuestros derechos individuales y de ciudadanía.


La cultura, la sociedad, los estados y gobiernos, la familia, la religión, la comunidad, el personal médico, la pareja, y a veces hasta nuestros hijos e hijas, regulan y norman nuestras vidas a través de códigos morales o legales sin ni siquiera preguntarnos qué queremos o qué necesitamos como ciudadanas, como personas o como mujeres. Es así, cual no se consideran ni valoran los sueños, anhelos, aspiraciones y deseos a las que todas tenemos derecho.
Por tanto, se hace necesario defender los derechos que hemos obtenido y seguir trabajando para integrar los que hacen falta, con el fin de construir una sociedad equitativa y un verdadero acceso a la justicia.

viernes, 19 de septiembre de 2008

NUESTRAS PUBLICACIONES




1.- Claves para tus relaciones personales
y familiares. Código Civil de los estados de: Puebla, Distrito Federal (2004); Oaxaca, Morelos, Estado de México, Michoacán (2005); Querétaro, Jalisco Guerrero, Guanajuato (2006); Veracruz y Chiapas (2007); S.L.P y B.C.S. (2008); Tlaxcala y Sonora (2009); Campeche y Nvo.Leòn (2010).

2.- Del derecho al hecho. Leyes sobre violencia de los estados de: Tabasco, Zacatecas y Distrito Federal (2007); Jalisco y Veracruz (2009).
3.- Recursos para el bienestar emocional de las mujeres durante el climaterio y la menopausia (2008). AGOTADO.
4.- Para vivir mejor… las mujeres debemos conocer nuestros derechos. 2004 (2007 2da. Reimpresión).
5.- Manual para el uso no sexista del lenguaje. Lo que bien se dice…bien se entiende. 2006 (2008 2da. Reimpresión) y (2009 3era. Reimpresión).
6.- ¿Sabías que ser mujer es un riesgo para nuestra salud mental? 2006. (2008 2da. Reimpresión).
7.- Asistente para la resolución de conflictos familiares. 2003. (2009 2da. Edición).
8.- La perspectiva de género en las Instituciones públicas. Notas para el trabajo cotidiano. 2004.

SI DESEAS ALGUNO DE ESTOS MATERIALES SOLICÍTALOS POR E-MAIL. SON DE DISTRIBUCIÓN GRATUITA.

¿QUE SERVICIOS OFRECEMOS?

  • Asesorías psicológicas y/o jurídicas, de muy bajo costo.
  • Espacio de relajación y armonización corporal (cama y sillón de masaje).
  • Representación legal (litigio), sólo D.F.
  • Formación, capacitación, talleres y canalización a otras instancias.
  • Fortalecimiento de organizaciones de mujeres.
  • Propuestas de políticas públicas y legislativas.
  • Elaboración e impulso de metodologías de trabajo con perspectiva de género y publicación de materiales didácticos.
  • Capacitación y sensibilización en temas relacionados con derechos, violencia, autoestima, salud mental, perspectiva de género, entre otros.

¿QUIENES SOMOS?


Somos un equipo de abogadas, psicólogas y profesionistas de diversas disciplinas, comprometidas con la transformación y defensa de nuestros derechos. Trabajando desde hace 11 años.

THEMIS ha coordinado esfuerzos con diversas organizaciones para impulsar políticas públicas para erradicar la violencia que se ejerce contra las mujeres.

Para poder ofrecer nuestros servicios contamos con el apoyo de diversas fundaciones e instituciones nacionales e internacionales.


El modelo de atención integral que proporcionamos es pionero en el país. Ya que ofrecemos:
Asesoría jurídica y psicológica, y el seguimiento cuidadoso a cada uno de nuestros casos.

Un modelo de atención que sirve a las mujeres para encontrar nuevas y mejores formas para resolver sus conflictos personales y familiares a través de información completa, veraz y oportuna.

EL PAPEL DEL LENGUAJE COMO AGENTE SOCIALIZADOR DE GÉNERO


Desde nuestro nacimiento, e incluso antes, desde el momento en que nuestra madre está embarazada, todos nuestros comportamientos y pensamientos están condicionados por el género. De forma que en la futura madre o padre es común oír frases del tipo: “prefiero una niña por que son más cariñosas” o “prefiero un niño por que son más independientes”. En su explicación atribuyen ya al futuro bebé características, comportamientos, actitudes, intereses, prioridades… que serán distintas según se trate de una niña o de un niño.

Nuestra identidad, femenina o masculina, está, por tanto, condicionada, determinándonos como debemos actuar, sentir y pensar según seamos mujeres u hombres. Todo ello unido a la creencia de que somos distintos y en función de ello, la sociedad nos valora de forma diferente.

No obstante, las únicas diferencias reales entre mujeres y hombres son las diferencias biológicas, diferencias que son innatas, es decir, nacemos con ellas.
De este modo, hombres y mujeres tienen características sexuales diferentes: genitales internos y externos y características secundarias como la vellosidad, la voz o el pecho. El sexo hace, por tanto, referencia a las diferencias biológicas que existen entre mujeres y hombres. Son congénitas, se nace con ellas y son universales, es decir, son iguales para todas las personas.

Todas las demás diferencias que se atribuyen a mujeres y hombres, sensibilidad, dulzura, sumisión, fortaleza, rebeldía,… son culturales y por tanto, aprendidas, es una construcción social llamada GÉNERO.
El género, femenino o masculino, que se nos adjudica al nacer, alude al conjunto de atributos simbólicos, sociales, políticos, económicos, jurídicos y culturales, asignados a las personas de acuerdo a su sexo.
Asimismo, el género está institucionalmente estructurado, es decir, se construye y perpetúa a través de todo un sistema de instituciones sociales (familia, escuela, Estado, iglesia, medios de comunicación), de sistemas simbólicos (lenguaje, costumbre, ritos) y de sistemas de normas y valores (jurídicos, científicos, políticos).

Además unido, a todo esto hay una valoración social de las habilidades, comportamientos, trabajos, tiempos y espacios masculinos y una desvalorización de los femeninos. Así, partiendo de una diferencia biológica (sexo) se construye una desigualdad social que coloca en una posición de desventaja a las mujeres con respecto a los hombres en la sociedad.

El Sistema de género en una sociedad determinada establece, de esta manera, lo que es “correcto”, “aceptable” y posible para mujeres y hombres. Los roles que se asignan a mujeres y hombres (mujer- madre, ama de casa, responsable de las tareas asociadas a la reproducción social familiar; hombre- proveedor, cabeza de familia) junto con las identidades subjetivas, cumplen un papel importante en la determinación de las relaciones de género.